La asamblea de Izquierda Unida de Laredo ha mostrado su satisfacción por el rechazo de la mayoría del pleno municipal a la modificación puntual del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) el pasado jueves 28 de mayo.
Para Izquierda Unida, esta modificación del planeamiento “podría haber representado el mayor pelotazo urbanístico ejecutado bajo el mandato del alcalde Miguel González (PP)”.
Según explican, “detrás de una supuesta motivación para promover la construcción de hoteles, lo que en realidad existía era un aumento de la superficie edificable y, por tanto, una revalorización multimillonaria de determinadas parcelas en nada menos que un 300%, mediante el incremento de la ocupación del 20% al 50% de su superficie, así como de la altura, que pasaría de 9 a 14 metros”.
IU menciona como ejemplos de este “pelotazo” la revalorización que se produciría en cinco parcelas de la zona afectada que hoy tienen la consideración de solares sin construir. En este sentido, señalan que la parcela situada en Avenida de Cantabria, 3 pasaría de valer 3.754.000 euros a 16.018.000 euros; la ubicada en el número 5 de la misma calle, valorada en 3.429.000 euros, subiría hasta los 13.722.000 euros; la del número 11 de esa calle ganaría 6.489.000 euros al pasar de un valor de 2.163.000 euros a 8.652.000 euros; la parcela situada en la calle García Leániz, 5, valorada en 6.060.000 euros, alcanzaría los 24.246.000 euros; y la parcela de República de Colombia, 1, de 3.754.500 euros, llegaría hasta los 15.018.000 euros”.
IU considera que “el motivo principal de esta modificación del planeamiento no era perseguir el bien general”. En su opinión, “favorecer la construcción de hoteles y la creación de puestos de trabajo ha sido únicamente una justificación formal, pero lo que de verdad se trataba era de beneficiar intereses particulares mediante la edificación de apartahoteles que, como ya sucedió en el conocido caso del Tenis, luego se venderían como viviendas particulares de lujo a precios desorbitados, inalcanzables para el común de los laredanos”. “Ni creación de empleo ni aumento de plazas hoteleras. Sólo especulación pura y dura”, añaden.
Además, la formación entiende que la modificación propuesta por Miguel González incumplía varios artículos de la Ley de Ordenación del Territorio y Urbanismo de Cantabria. En concreto, apuntan al deber de hacer constar en el expediente la identidad de todos los propietarios de las fincas afectadas durante los cinco años anteriores a su iniciación; a la obligación de prever mayores espacios libres y equipamientos debido al incremento de la edificabilidad y la densidad residencial; así como a la obligación de crear más plazas de aparcamiento en una zona en la que, “debido a la reciente creación del carril bici, incluso los existentes han sido mermados en buena parte”, concluyen.
