El concejal Keruin Martínez advierte de que el propio plan municipal reconoce falta de medios, ausencia de nuevos controles y retrasos acumulados en la fiscalización de servicios esenciales

Izquierda Unida (IU) de Santander ha denunciado que el Ayuntamiento no reforzará el control del dinero público en 2026, según recoge el Plan Anual de Control Financiero elaborado por la Intervención Municipal, que se dio cuenta al pleno municipal la pasada semana.

El concejal de la formación, Keruin Martínez, ha advertido de que el documento reconoce de forma expresa que los medios disponibles limitan el desarrollo del control financiero y de las auditorías, lo que condiciona la capacidad del Ayuntamiento para supervisar plenamente la gestión económica y financiera. “El propio Ayuntamiento admite que no dispone de medios suficientes para ejercer plenamente el control financiero y, por ello, decide no iniciar nuevos controles en 2026”, ha señalado.

En este sentido, Martínez ha subrayado que “este no es un problema de los técnicos municipales, que están haciendo su trabajo con los medios disponibles, sino de una decisión política de no reforzar los recursos necesarios para garantizar un control adecuado”.

El edil ha recordado además que esta situación no es nueva y que la falta de medios y personal suficiente ya ha sido advertida, tanto por Izquierda Unida como en distintos informes de la Intervención Municipal vinculados a los presupuestos de los últimos años, en los que se señala la falta de personal en áreas clave del Ayuntamiento. “La falta de personal en áreas clave del Ayuntamiento ya ha sido señalada incluso por informes técnicos como un factor que dificulta la ejecución de los presupuestos y el correcto funcionamiento de los servicios. Ahora es el propio Plan de Control Financiero el que reconoce que esa carencia de medios está limitando la capacidad de supervisión”, ha subrayado.

RETRASOS DE CONTROL DE PRESUPUESTOS ANTERIORES

Asimismo, Martínez ha criticado que el plan no solo renuncia a ampliar las actuaciones de control, sino que arrastra retrasos de ejercicios anteriores, con actuaciones previstas desde 2024 y 2025 que siguen sin ejecutarse o sin finalizar. “Los controles llegan tarde o directamente no llegan, y cuando lo hacen ya no sirven para corregir problemas ni evitar malas prácticas”, ha afirmado.

La formación ha puesto el foco en el caso del servicio de abastecimiento de agua y alcantarillado, cuyo informe definitivo no estará finalizado, al menos, hasta 2027. “Estamos hablando de un servicio básico, esencial para todos los vecinos, que cada año sufre aumentos en las tasas”, ha señalado Martínez. “Durante ese tiempo no se ha podido disponer de una evaluación completa sobre si el servicio funciona correctamente o si los recursos públicos se están gestionando de forma adecuada. Y hay que recordar que hasta 27 asociaciones de vecinos han impugnado ante el Contencioso-Administrativo la subida del 2,8% de las tasas, al considerarla excesiva y abusiva”.

Desde IU también han cuestionado que, en lugar de reforzar la fiscalización, el Ayuntamiento recurra a sistemas de autoevaluación en sus entidades dependientes. “Se sustituye parte del control efectivo por mecanismos internos, lo que reduce las garantías de una supervisión suficiente e independiente”, ha denunciado.

Por ello, Izquierda Unida ha reclamado al equipo de gobierno que adopte medidas urgentes para revertir esta situación, entre ellas el refuerzo de personal en diferentes áreas, como el caso de Intervención, así como la puesta en marcha de un plan específico de control sobre los servicios públicos esenciales y la reducción de la dependencia de mecanismos internos o externos que sustituyen la fiscalización directa. “No basta con reconocer el problema, hay que actuar para garantizar que el dinero público se controla de forma efectiva y que los servicios básicos funcionan con todas las garantías”, ha defendido Martínez.

Izquierda Unida ha advertido de que esta situación tiene un impacto directo en la ciudadanía. “Cuando no se puede ejercer plenamente el control, lo que está en juego es el dinero de todos y la calidad de los servicios públicos”, ha concluido el concejal, quien ha recalcado que, “en estas circunstancias, se está llevando al personal municipal a trabajar con una presión creciente, asumiendo más carga de trabajo con menos medios y menos efectivos, lo que también limita la capacidad de garantizar un control efectivo y el correcto funcionamiento de los servicios públicos”.

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Keruin Martínez, concejal de Izquierda Unida en Santander: