Izquierda Unida (IU) ha denunciado que el equipo de Gobierno del PP del Ayuntamiento de Santander ha dado un paso más en el establecimiento de la cadena McDonald’s en el Mercado de Puertochico, concediendo la licencia de actividad, después de recibir el informe favorable de comprobación ambiental del Gobierno de Cantabria.

El concejal de la formación, Keruin Martínez, ha criticado duramente la decisión del Ejecutivo local y ha acusado a la alcaldesa, Gema Igual, de seguir adelante con el proyecto pese a la oposición social y política. “Gema Igual bendice el pelotazo del McDonald’s en el Mercado de Puertochico”, ha afirmado, al tiempo que ha reprochado que el equipo de Gobierno haya actuado “sin atender a las reivindicaciones vecinales ni a nuestras alegaciones”.

La formación ha recordado que este proyecto ha generado un conflicto social y vecinal, incluida una manifestación que reunió a cientos de personas en las calles de Puertochico para exigir que el Mercado municipal mantenga su carácter histórico y su orientación hacia el producto local, la hostelería de proximidad y los equipamientos comunitarios.

Además, Martínez ha acusado al PP de mantener y escalar la tensión, y que, lejos de abrirse a una negociación y escuchar, el equipo de Gobierno ha intentado coartar la protesta ciudadana recurriendo a mecanismos administrativos para acallar las críticas. Así se ha referido Martínez, a la orden de retirar una pancarta colocada en un edificio privado con el lema “Gema, de mercado de barrio a pre-after no da Igual”, argumentando que vulneraba la ordenanza municipal sobre instalaciones y actividades publicitarias, pese a que se trata de una protesta política y social totalmente legítima.

El edil también ha puesto el foco en la concesionaria del espacio, ya que considera que “tampoco se está teniendo en cuenta el incumplimiento sistemático del contrato de Baika”. A este respecto, Martínez denuncia que la operación se realiza “a costa de la privatización de un espacio público y del comercio y la hostelería local”.

En términos económicos, IU recuerda que, según las previsiones conocidas, la empresa gestora podría obtener en torno a 300.000 euros anuales de beneficio, mientras abona al Ayuntamiento un canon aproximado de 6.400 euros al año por la explotación de un edificio público. “Las cifras hablan por sí solas”, ha señalado Martínez, quien sostiene que la empresa “se embolsillará cifras millonarias pagando lo mínimo”, en una dinámica que, según IU, responde a un modelo de ciudad “que encaja en el modelo del PP de Santander”.

“Dejan una ciudad vaciada de identidad y vendida al mejor postor, donde los vecinos y sus representantes concurrimos como parte del decorado para sus fotos”, ha denunciado, alegando que el PP prioriza “grandes operadores frente al tejido económico de proximidad” y consolida una política de “privatización progresiva de espacios públicos estratégicos de la ciudad”.

Y es que Izquierda Unida ha insistido en que la instalación de una multinacional de comida rápida en un mercado tradicional supone un nuevo paso en la pérdida de identidad comercial y social del entorno de Puertochico. A su juicio, no solo se desplaza a pequeños comerciantes y productores locales, sino que se altera el equilibrio urbano de la zona, afectando a equipamientos culturales y sociales próximos y transformando un mercado municipal en un espacio orientado a la rentabilidad privada de multinacionales.

IU ha advertido, además, del impacto urbano que puede generar este modelo: mayor presión de tráfico y rotación en la zona, homogeneización de la oferta comercial y pérdida del carácter histórico del mercado como espacio de encuentro vecinal y dinamización del comercio de barrio.

Asimismo, el edil ha lamentado que el equipo de Gobierno no haya atendido debidamente las “dudas sobre el cumplimiento de las obligaciones contractuales” por parte de la concesionaria, Baika, que su formación planteó en las alegaciones presentadas al proyecto.

Por último, desde la formación han recordado que esta resolución no es una licencia de apertura, sino una licencia de actividad que habilita a la empresa a ejecutar las obras necesarias para adaptar el espacio. “No estamos ante la autorización definitiva para abrir al público, sino ante un paso administrativo más que permite avanzar en la transformación del mercado”, ha subrayado Martínez, que, no obstante, ha lamentado la falta de voluntad de diálogo de Gema Igual y su equipo.

[Audio]

Keruin Martínez, concejal de Izquierda Unida en Santander: