El Grupo Municipal IU-Podemos ha registrado una moción en el Ayuntamiento de Torrelavega en la que solicita que el Consistorio impulse, ante las administraciones competentes, la adecuación de la estación ferroviaria que quedará fuera de servicio tras la integración ferroviaria para convertirla en la futura sede del Museo Cántabro del Ferrocarril.
La propuesta se formula tras los recientes avisos sobre el riesgo que afronta el Museo del Ferrocarril de Cantabria y su inclusión en la Lista Roja del Patrimonio, lo que exige, según el grupo municipal, una respuesta urgente y coordinada para evitar la pérdida de un equipamiento cultural único en la región.
La coalición destaca que la estación de ADIF de Torrelavega, cuya actividad ferroviaria cesará con el avance de las obras, constituye un enclave patrimonial de primer orden dentro de la ciudad y de la comunidad autónoma. Se trata de un edificio de inspiración clásica y arquitectura clasicista, proyectado por el arquitecto Javier González de Riancho, uno de los nombres fundamentales de la arquitectura pública en Cantabria durante las primeras décadas del siglo XX. Su estilo, proporciones y lenguaje arquitectónico responden a los modelos estéticos y funcionales propios de los equipamientos ferroviarios de la época.
El texto presentado en el Ayuntamiento subraya que, al quedar en desuso como infraestructura ferroviaria, la estación ofrece “una oportunidad excepcional para garantizar su preservación mediante un uso cultural estable y coherente con su identidad histórica”.
La iniciativa recuerda que Cantabria posee un patrimonio ferroviario de gran relevancia y que Torrelavega, por su historia industrial, es uno de los lugares donde dicho patrimonio cobra mayor sentido y arraigo. Según la moción, la reutilización del edificio como sede del Museo del Ferrocarril permitiría conservar íntegramente un bien arquitectónico emblemático, ubicar el museo en un espacio históricamente vinculado al propio ferrocarril, reforzar la identidad cultural e industrial de Torrelavega y generar un nuevo atractivo cultural para la comarca del Besaya. Asimismo, la propuesta señala la necesidad de que el Ayuntamiento solicite a ADIF, al Gobierno de Cantabria y al Ministerio de Transportes la realización de un estudio técnico y económico que evalúe la viabilidad del proyecto y las posibles vías de financiación disponibles.
El grupo concluye que, en pleno proceso de transformación urbana asociado a la integración ferroviaria, Torrelavega “no puede dejar pasar la oportunidad de convertir un edificio histórico en un motor cultural y social de primer nivel, garantizando así su mantenimiento y conservación. Y qué mejor manera de hacerlo que dotándolo de un uso coherente con su identidad ferroviaria
